♦ Esta semana he encontrado alumnos de Secundaria respondiendo a la pregunta ¿cómo conocer los distintos elementos de un ecosistema y las relaciones e influencias recíprocas que entre ellos se dan?. La cuestión se planteaba como introducción a una actividad de investigación que iban a realizar en un ecosistema de aguas dulces, un bosque de ribera.
¿Qué respondieron?: “En Internet”.
Ya está. Tan tranquilos. Todo el mundo sabe buscar en Internet. ¿Sí?. Pues no.
Las búsquedas en Internet no pueden reducirse a escribir en la ventana de nuestro buscador favorito, probablemente Google, el concepto, hecho o idea sobre la que, en el caso de los centros educativos, el profesorado les haya pedido realizar algún trabajo.
Pero no es sobre lo que voy a hablar. En cada buscador que se quiera utilizar existen indicaciones para mejorar la búsqueda, más allá de los primeros enlaces que nos aparezcan en las decenas, centenas o miles de páginas encontradas. Eso sí, tenemos que dedicarle un ratito a leerlas y probarlas.
Y más allá de los buscadores online, podemos ampliar la búsqueda sin necesidad de ir recorriendo uno a uno, sino buscando con varios a la vez. Para eso está la herramienta Copernic Agent Basic.
Se trata de un programa en local (que se instala en nuestro PC), con el que podemos realizar una búsqueda simultánea con diferentes motores. Obteniendo los resultados de todos ellos.
Algunas características de este programa nos permite, en la búsqueda avanzada, localizar lo que queremos, señalando si queremos que busque todas las palabras, cualquiera o la frase exacta que introduzcamos en la ventana correspondiente; también se puede, picando en verificar vínculos, eliminar los enlaces cuyos vínculos están rotos; guardar en favoritos aquellas páginas que nos interese conservar; ordenar los resultados; guardar páginas, crear carpetas diferentes para estas labores de almacenaje; ordenar las páginas…
¿Imprescindible?. No, tampoco hay que exagerar. Pero sí puede resultar útil si que queremos encontrar y seleccionar para nuestros alumnos las mejores direcciones web y enlaces con contenidos adecuados respecto a la información que han de localizar, leer, descargar, contrastar, rebatir, cuestionar, opinar, contradecir… porque si en esta tarea no se produce la mediación del profesorado entre el alumno e Internet, al final dejamos en manos de los principales motores de búsqueda esta tarea de buscar, perdiendo la oportunidad de enseñar cómo se ha de hacer para discriminar y contrastar las diversas fuentes, diferenciando en éstas su presumible intencionalidad, su validez y veracidad o, la vigencia de lo que en ellas hay.
Y es que en Internet hay de todo y, como en botica, hace falta alguien que haga de boticario.